Los hallazgos sugieren que el buen conocimiento sobre la fiebre del dengue entre los residentes de Westmoreland no se traduce en adopción de medidas preventivas. Los planificadores y médicos generales a cargo de programas de salud necesitan buscar formas de identificar y eliminar las barreras que obstaculizan el cambio de conducta en relación con el control de la fiebre del dengue entre la población. Las campañas futuras deben estar encaminadas a educar y estimular a individuos y familias a fin de que adopten acciones preventivas simples y económicas, tales como el uso de mosquiteros de cama tratados con insecticida y el uso de mallas de protección en las casas.